Boca y Colo Colo reeditan un duelo histórico
por Guillermo Goldfeder, FOXSports.com
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El "Cacique", que según indican las encuestas es el equipo con más simpatizantes en Chile, logró en 1991 su primera Copa Libertadores de América. La consagración llegó luego de vencer a Olimpia el 5 de junio pero la verdadera final se jugó dos semanas antes, también en el Monumental de Santiago y ante Boca Juniors, en la "formal" semifinal del certamen.
La derrota 1-0 en La Boca estimuló a los "colocolinos" a colmar el estadio. El clima que se vivió esa noche fue infernal y los 22 futbolistas se contagiaron del mismo. Recién a los 20 minutos del segundo tiempo, Colo Colo se puso en ventaja por intermedio de Rubén Martínez, mientras que Marcelo Barticciotto aumentó la cuenta dos minutos más tarde. Diego Latorre descontó a quince del final, en lo que hubiera sido el gol que forzaba la definición por penales.
Pero el héroe de esa noche se llamaba Martínez, quien nuevamente anotó y sacó el boleto finalista para el "Albo". Mientras Colo Colo escribía una de las páginas más gloriosas de su historia, también nacía una de las batallas más nefastas del fútbol sudamericano.
La presencia de fotógrafos, periodistas e hinchas adentro del campo de juego desató la furia de los jugadores argentinos, que se sintieron provocados y reaccionaron violentamente. La escena más recordada y que se convirtió en una postal fue la del perro policía que mordió al arquero Carlos Navarro Montoya, aunque también es difícil de olvidar la pelea con los carabineros, que hicieron abuso de su poder de bastón.
Seguramente, los jugadores de Colo habrán vivido una de las noches más gloriosas de su vida, mientras los futbolistas de Boca declaraban ante la Justicia por los vergonzosos incidentes.
No es la función de este periodista juzgar y calificar a los hombres pero sí "pedir" que esto no vuelva a ocurrir y que en las próximas postales aparezcan las corridas de Rodrigo Palacio o Gustavo Biscayzacú, los pases de Román Riquelme o Lucas Barrios y no la violencia.
El "clásico" sudamericano no tendrá revancha, pero sí tendrá una segunda oportunidad.
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